Nadie te avisó de todo el papeleo.
La diabetes gestacional llega con una pauta de comidas, un glucómetro y una tarea: cuatro mediciones al día, cada una tras una comida, todas anotadas para que las revise otra persona.
Se te olvida cuándo abre la ventana.
Una o dos horas después del primer bocado, mientras das de comer a tu hijo, o duermes, o simplemente vives. El reloj del horno no es un temporizador.
El número vive en tres sitios.
El glucómetro marca 145. La libreta pone 112. La nota adhesiva está en la nevera. El jueves ya se ha perdido uno de ellos.
La clínica recibe la pantalla del teléfono.
Fotos de notas, un mensaje con doce cifras, una búsqueda en la app Notas. Diez minutos perdidos de una consulta de quince.
La app, pantalla a pantalla.
Capturas reales de la versión actual, en el idioma en que estás leyendo esto.

Hoy, con una ventana de control en marcha

La ventana en tu Lock Screen

Una comida: lectura, nota, medicación

Tus patrones a lo largo de un mes

El informe, listo para compartir

Tus temas para la consulta, listos para la clínica

Hoy, entre comidas

La ventana en tu muñeca
12:14 → 14:14
Una comida, de principio a fin.
- 12:14Pulsa una vez al primer bocado.
La ventana se inicia sola y hace la cuenta regresiva en tu Lock Screen, Dynamic Island y Apple Watch.
- 14:14Regístralo en dos toques.
O escanea el glucómetro. La lectura se comprueba al instante con los objetivos de tu clínica: en rango, o alta.
- JuevesEntrega un informe limpio.
En PDF o CSV, para cualquier rango de fechas, desde el menú de compartir que ya conoces.
¿Manos ocupadas? «Siri, inicia almuerzo en First Fork».
Y tu clínica recibe esto.
Cada lectura con su hora y comida, contrastada con los objetivos que introdujiste. Un PDF, o un CSV si en tu clínica son amantes de las hojas de cálculo.
